Una de las preguntas más frecuentes cuando finaliza un tratamiento de ortodoncia es: «¿Y ahora qué? ¿Mis dientes se pueden volver a mover?»
La respuesta es sencilla: sí, los dientes pueden desplazarse con el paso del tiempo, incluso después de haber llevado brackets o alineadores. Sin embargo, esto no significa que el tratamiento haya fracasado, sino que forma parte del comportamiento natural de nuestra dentadura.
Por eso existe una fase igual de importante que la ortodoncia: la retención.
En este artículo te explicamos por qué ocurre este movimiento, cuál es la función de los retenedores y cómo puedes mantener el resultado de tu tratamiento durante muchos años.
¿Por qué los dientes tienden a moverse?
Los dientes no están completamente fijos al hueso. Se mantienen en su posición gracias a diferentes tejidos que necesitan tiempo para estabilizarse después de un tratamiento de ortodoncia.
Durante la ortodoncia, los dientes se desplazan hasta alcanzar la posición adecuada. Una vez finalizado el tratamiento, esos tejidos todavía necesitan adaptarse a su nueva ubicación.
Además, a lo largo de la vida existen otros factores que también pueden favorecer pequeños movimientos dentales, como:
- El envejecimiento natural.
- La presión que ejercen los labios, las mejillas y la lengua.
- El bruxismo o apretar los dientes.
- La pérdida de alguna pieza dental.
- Cambios en la mordida con el paso de los años.
Por este motivo, mantener el resultado conseguido depende en gran medida de seguir correctamente la fase de retención.
¿Qué es la retención?
La retención es el periodo que comienza cuando termina el tratamiento de ortodoncia.
Su objetivo es mantener los dientes en la posición alcanzada mientras los tejidos que los rodean se estabilizan y adaptan definitivamente.
En otras palabras, los retenedores ayudan a que la sonrisa conserve el resultado obtenido tras meses —o incluso años— de tratamiento.
¿Qué tipos de retenedores existen?
No todos los pacientes necesitan el mismo tipo de retención. Tras valorar cada caso, el ortodoncista recomendará la opción más adecuada.
Retenedor fijo
Consiste en un fino alambre que se coloca en la parte interna de los dientes anteriores, por lo que resulta prácticamente invisible.
Su principal ventaja es que trabaja de forma continua sin depender de que el paciente recuerde colocárselo.
Eso sí, requiere mantener una higiene muy cuidadosa y acudir a las revisiones periódicas para comprobar que permanece en perfecto estado.
Retenedor removible
Se trata de una férula transparente, muy similar a un alineador invisible, que el paciente puede poner y quitar fácilmente.
Normalmente se utiliza durante la noche siguiendo las indicaciones del ortodoncista.
Para que sea eficaz es fundamental utilizarlo el tiempo recomendado, ya que dejar de hacerlo puede favorecer pequeños desplazamientos dentales.
En muchos tratamientos ambos sistemas se complementan para conseguir una mayor estabilidad a largo plazo.
¿Durante cuánto tiempo hay que llevar los retenedores?
Es otra de las dudas más habituales.
La realidad es que no existe un tiempo único para todos los pacientes.
Los primeros meses después de finalizar la ortodoncia son especialmente importantes, ya que es cuando existe una mayor tendencia al movimiento dental.
Sin embargo, numerosos estudios demuestran que los dientes pueden seguir desplazándose de forma natural con el paso de los años.
Por ello, muchos especialistas recomiendan mantener algún sistema de retención a largo plazo para conservar el resultado conseguido.
Será tu ortodoncista quien te indique cuál es la pauta más adecuada según tu caso.
¿Qué ocurre si dejo de usar el retenedor?
Si se abandona la retención antes de tiempo, es posible que algunos dientes comiencen a desplazarse lentamente.
En ocasiones el cambio apenas es perceptible, pero en otros casos puede afectar a la alineación de la sonrisa e incluso hacer necesario realizar un nuevo tratamiento de ortodoncia.
Por eso es importante seguir siempre las recomendaciones del especialista y acudir a las revisiones programadas.
¿Cómo cuidar correctamente los retenedores?
Para que los retenedores cumplan su función es importante mantener unos cuidados básicos:
- Limpiarlos diariamente siguiendo las indicaciones del profesional.
- Guardarlos siempre en su estuche cuando no se estén utilizando.
- Evitar exponerlos a altas temperaturas, ya que podrían deformarse.
- No morder alimentos con ellos colocados, salvo que el especialista indique lo contrario.
- Acudir a revisión si notas que el retenedor está roto, se ha despegado o ya no ajusta correctamente.
Un buen mantenimiento ayudará a prolongar su vida útil y garantizará que sigan realizando correctamente su función.
Mantener el resultado también forma parte del tratamiento
Finalizar la ortodoncia es un gran paso, pero conservar el resultado conseguido es igual de importante.
La fase de retención permite mantener los dientes en su posición y disfrutar durante muchos años de una sonrisa alineada y funcional.
En Ortodoncia Gran Vía 51 realizamos un seguimiento personalizado de cada paciente una vez finaliza su tratamiento para asegurarnos de que la estabilidad de la sonrisa se mantiene a largo plazo.
Si tienes dudas sobre tus retenedores o hace tiempo que terminaste tu ortodoncia, estaremos encantados de valorar tu caso y ayudarte a mantener los resultados de tu tratamiento.