La lengua tiene un papel mucho más importante en la boca de lo que muchas personas imaginan. Su posición en reposo influye en el desarrollo de los maxilares, la mordida y la alineación dental. Cuando la lengua no se coloca correctamente de forma habitual, pueden aparecer cambios progresivos en la posición de los dientes.
Es algo que suele pasar desapercibido, pero que puede afectar tanto a niños como a adultos.
La lengua debería apoyarse en el paladar
En reposo, la lengua debería descansar suavemente en la parte superior de la boca, detrás de los dientes superiores.
Cuando esto no ocurre y la lengua permanece baja o empuja contra los dientes, la presión continua puede influir en la posición dental con el tiempo.
Empujar los dientes con la lengua puede moverlos
Algunas personas realizan de forma inconsciente movimientos repetitivos con la lengua al tragar o hablar.
Esta presión constante puede favorecer separaciones entre dientes, alteraciones en la mordida o cambios en la alineación dental, especialmente si se mantiene durante años.
También influye en el desarrollo facial infantil
Durante la infancia, la postura de la lengua tiene un papel importante en el crecimiento de los maxilares.
Una posición incorrecta puede relacionarse con paladares estrechos, mordidas abiertas o dificultades en el desarrollo de la arcada dental.
Por eso es importante detectar ciertos hábitos cuanto antes.
Respirar por la boca puede empeorar el problema
La respiración bucal suele ir acompañada de una posición baja de la lengua.
Cuando esto ocurre de forma habitual, el equilibrio muscular de la boca cambia y puede afectar al desarrollo oral y a la estabilidad de la mordida.
Cuándo conviene realizar una valoración
Si existen alteraciones en la mordida, movimientos dentales frecuentes o ciertos hábitos orales persistentes, puede ser recomendable estudiar cómo está funcionando la musculatura oral.
Detectar estos factores ayuda a prevenir problemas más complejos en el futuro.
En Ortodoncia Gran Vía 51 valoramos cómo influyen los hábitos orales y la función muscular en la posición de los dientes y la mordida. Si tienes dudas sobre el desarrollo dental o la estabilidad de tu sonrisa, puedes pedir cita.