Masticar siempre por el mismo lado es un hábito bastante más frecuente de lo que parece. Muchas personas lo hacen sin darse cuenta, especialmente cuando hay una molestia dental, una muela ausente o simplemente por costumbre. Aunque al principio no suele generar problemas evidentes, mantener este hábito durante mucho tiempo puede afectar al equilibrio de la mordida y a la musculatura mandibular.
La boca trabaja de forma desequilibrada
Cuando toda la carga de la masticación se concentra siempre en el mismo lado, los músculos y las articulaciones trabajan de forma desigual.
Con el tiempo, esto puede provocar sobrecarga en una parte de la mandíbula y hacer que el otro lado trabaje menos de lo normal.
Puede aparecer tensión mandibular
Uno de los efectos más habituales es la tensión muscular en la mandíbula o en la zona cercana al oído.
Algunas personas también notan molestias al despertar, sensación de cansancio al masticar o pequeños chasquidos al abrir y cerrar la boca.
Los dientes también reciben más presión
El lado que se utiliza más al masticar soporta una presión constante. Esto puede favorecer el desgaste dental, pequeñas fracturas o molestias en algunos dientes concretos.
Además, cuando existe una mordida desequilibrada, ciertos dientes reciben más carga de la que deberían.
A veces el problema empieza por una molestia dental
En muchos casos, este hábito aparece porque el paciente evita masticar por una zona concreta. Una caries, una muela sensible o un problema de encías pueden hacer que inconscientemente se utilice más el lado contrario.
Por eso es importante detectar la causa y no solo el hábito.
Cuándo conviene revisarlo
Si notas que siempre masticas por el mismo lado, tienes tensión mandibular frecuente o molestias al masticar, es recomendable realizar una revisión.
Detectar posibles alteraciones en la mordida o problemas dentales a tiempo ayuda a evitar complicaciones mayores.
En Ortodoncia Gran Vía 51 estudiamos cómo funciona tu mordida y valoramos posibles desequilibrios que puedan estar afectando a tu salud bucodental. Si has notado molestias al masticar o tensión mandibular, puedes pedir cita.